22 may. 2010

Cuéntaselo a él




… Que fácil es pedir perdón

cuando el corazón está sangrando

mi dolor está brotando

y el daño, no vino a colación.

¿Resentida? No lo dudes.


Cuéntaselo a él.

Me mataste a bocajarro

apuñalaste mi alma en exceso

culminaste el acto en un frío beso

y me dejaste, sola,

yaciendo en el barro.

¿Te arrepientes?

Lo pongo en duda.


Cuéntaselo a él.

Te hablo, mírame,

ahora de frente dime

¿no ves a una mujer abatida?.

la tristeza me dificulta ver la salida

y ni por nuestra vida

que crece en mi viente.

¿Me amas? No es necesario.


Cuéntaselo a él.

La punta de tu daga traicionera

desgarró, uno a uno,

mis tejidos musculosos

ahora, reconstruyo mi sinagoga

con solera ensamblándola

en mis tiempos ociosos.

¿Qué quiero que hagas por mí?


Cuéntaselo a mi corazón

Pues no soy yo quién no te perdona

es él, que ha aprendido de la razón.

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