9 abr. 2010

Me indentifico con Indhira


He echado un vistazo por encima al blog de Indhira y pese a que Arturo es Vasco y a mi los Vascos me encantan, no puedo negar lo evidente y Arturo, podrá alardear de delfín pero como hombre no vale nada, se ha portado como un miserable porque un hombre que se viste por los píes no insulta por nada del mundo, absolutamente por nada, a una mujer, ni permite que ante su presencia la insulten, humillen o la sometan a cualquier tipo de vejación.


Un hombre no es únicamente un delfín, un hombre es algo más. Bajo mi punto de vista, Arturo puede ser un gran amigo, pero como pareja, deja mucho que desear.


Hay cualidades que no se las tienes en cuenta a tus amigos pero que, a la hora de elegir pareja, ya la cosa cambia. Yo en ese aspecto soy muy exigente y se perfectamente que es querer y que es amar.


Amar es una palabra muy grande que no se puede decir a la ligera y quién lo hace, no demuestra ser muy buena persona.


Se es o no se es pero uno no puede ser de una manera y a las espaldas, ser de otra manera totalmente diferente.


Eso es de ser cobardes, egoistas y hasta me atrevería a decir que de malas personas. No se puede un día jurar que te quieren mucho y pedir perdón y al día siguiente, todo lo contrario. Su error fue perdonar olvidándose que quién te la hace una te la hace ciento.


Como Indhira, me siento identificada con la canción "Que nadie calle tu verdad" de Manuel Carrasco y quizás, como Indhira, yo también me debería de hacer un viajecito a la India porque me da a mí que para encarrilar mi vida no me va a valer con un corte de pelo.


Creo que ella como yo, somos unas supervivientes y saldremos de cualquier obstáculo que la vida nos ofrezca. La vida sigue y hay que mirar siempre hacia adelante.


Creo que hay muchas cosas bonitas que la vida nos tiene preparados a cada uno de nosotros y merece la pena disfrutarlos al máximo.

8 abr. 2010

ROSAS BLANCAS


Sin palabras.

Me encantan las rosas

y en especial, las blancas.

Simbolizan principalmente pureza.

Son hermosísimas.


5 abr. 2010

He aprendido....



He aprendido que la vida es muy valiosa para perderla en cosas y pensamientos superfluos que lo único que hacen es turbiar nuestra paz y calma.

Quién no nos valora es que no nos merece, nos tenemos que querer a nosotros mismos para que los demás nos quieran y si no nos quieren tal y como somos, es que ni merecen la pena, ni nunca merecieron la pena.

A veces nos hacen daño, ya sea de forma voluntaria o involuntaria, pero si es por alguién a quién apreciamos el daño es mayor, y sea como sea, el caso es que para compensar ese daño, el ser humano necesita devolver el "golpe" a pesar de que el daño ya ha sido hecho y no se puede volver hacia atrás y cuando devolvemos ese daño con premeditación y alevosia, se torna en venganza, que no es buena, quizás no lo sea, si nos paramos a pensar en lo que nos indica la ética, la moral, las creencias, etc seguro que nos dicen que estamos haciendo un mal porque mal con mal no se puede pagar.

De todos modos, lo mejor es hacer borrón y cuenta nueva, y seguir, porque al fin y al cabo, la vida temrina poniendo a cada uno en su sitio y quién hace daño, tarde o temprano lo pagará. El mal siempre termina cayendo por su propio peso, eso es inevitable.

El perdón es una palabra con la que a primera vista, parece que se arregla todo y se sana sin ningún problema pero no lo es así, no siempre vale con un perdón. Las cosas no hay que decirlas hay que demostrarlas.

Para no tener que recoger la "basura" esparcida, mejor no la esparzas porque luego no siempre se puede llegar a recoger toda.

El golpe duele pero cuando se va el dolor, se olvida el golpe pero la palabra dicha jamás vuelve hacia atrás. La palabra hiere el alma. Si no quieres que los demás te hieran, evita herir a los demás.