Guardé mis silencios en un sepulcro
Reí con tus risas aguamarina
Aniquilé mi rabia impura
Cuidé mis palabras mal hirientes
Indagué con tu ayuda en mis adentros
Aspiré tu aroma del mar cantábrico
Solapé tu nombre al mío.
-un "bico"-
3 nov 2008
1 nov 2008
Yo te miro
Yo te miro desde cerca.
Con la aurora del amor iluminado.
Desde una bahía cercana y vacía.
Con el silencio de la noche, misteriosa
Yo te miro sonrojado e indeciso.
Y tu -indefensa golondrina enamorada-
vienes hacia mí, con paso firme,
perfilando tu sombra a cada paso.
Te paras -sin embargo-
angustiada en el callejón de mi alegría,
sabiendo -sin saber- de valentía
que es el resultado del embrujo de tu encanto.
Debajo del deseo
Cuando apartas tu mirada
aún te observan mis ojos fijamente
La noches son memorables,
de melosa melodía y pasión desenfrenada.
Y amamos el amor.
Te hago sentir más mujer debajo del deseo,
y me hiciste conocedor del sabor de tu aroma.
Comimos carne
en los abrasadores vientos de llamas y deseos.
Danzaste en mi alma debajo del deseo.
aún te observan mis ojos fijamente
La noches son memorables,
de melosa melodía y pasión desenfrenada.
Y amamos el amor.
Te hago sentir más mujer debajo del deseo,
y me hiciste conocedor del sabor de tu aroma.
Comimos carne
en los abrasadores vientos de llamas y deseos.
Danzaste en mi alma debajo del deseo.
24 oct 2008
Recuerdos
Recuerdo cuando vi por vez primera
el mar Mediterraneo cautivando mi mirada.
Fue un verano inolvidable en La Pineda
pues surgió de mí una niña enamorada (Xavi)
Recuerdo el castizo barrio de Chamberí
donde en mi infancia, los sábados jugaba.
El era el más popular –rubio y bajito-
que al pasar con su moto me miraba (Nani)
Recuerdo mi amor de verano en el pueblo
y de cómo sufríamos al separarnos.
Contaba en Madrid los días por volverle a ver
y sentir de nuevo el cosquilleo al besarnos (Jorge)
Recuerdo con nostalgia mis días de escuela
donde yo empecé a perder mi divina inocencia.
El era moreno –de inmensos ojos verdes-
al que evitaba hablar para no ponerme en evidencia (Carlos)
el mar Mediterraneo cautivando mi mirada.
Fue un verano inolvidable en La Pineda
pues surgió de mí una niña enamorada (Xavi)
Recuerdo el castizo barrio de Chamberí
donde en mi infancia, los sábados jugaba.
El era el más popular –rubio y bajito-
que al pasar con su moto me miraba (Nani)
Recuerdo mi amor de verano en el pueblo
y de cómo sufríamos al separarnos.
Contaba en Madrid los días por volverle a ver
y sentir de nuevo el cosquilleo al besarnos (Jorge)
Recuerdo con nostalgia mis días de escuela
donde yo empecé a perder mi divina inocencia.
El era moreno –de inmensos ojos verdes-
al que evitaba hablar para no ponerme en evidencia (Carlos)
Recuerdo cuando me quedaba al comedor
y detestaba la comida que ponían.
El servía mi mesa y se enfadaba
porque todos, excepto yo, comían (Marcos)
Recuerdo aquel chico de Vitoria, de pelo oscuro
un ingeniero de rasgos árabes marcados
del que todo el mundo me aconsejaba no fiarme
pero yo moría por sus besos sabor salados. (J.Carlos)
Recuerdo aquel surfero, vasco de las “Arenas”
Rey y señor de las olas de “Sopelana”
Tez morena, atlético y no muy alto
Del que me enamoró sus ojos color avellana. (Ander)
Recuerdo con cariño mi primer trabajo
ese por el que todos pasamos en juventud.
El fue uno de mis tantísimos encargados
con el que me reía sintiéndome en plenitud (Óscar)
Recuerdo a tantos chicos
y a otros tanto que no debo recordar….
Pero al que me dío el primer beso
A ese sí que jamás podré olvidar. (XXXX)
¿Enamorada de todos? lo dudo
Porque el amor no hay quién lo pueda dominar
Pero si estoy convencida que sentí por cada uno
un sentimiento único, sincero y especial.
Fui y probablemente seré una fracasada
en los artes del amor y no lo niego
No me importa, me da igual está asumido
Que el amor no es lo mío aunque sea ciego.
Despecho soy
Fiera indomable, incansable pantera
Mi arranque desembocado en pésimas acciones
Insultos, dolor, avalancha de lamentaciones
La rabia de mi cuerpo convertida en hoguera.
Cansada luciérnaga inlucible
Perdió en el intento su llamativa iluminosidad
Cayendo rendida y abatible
Ante el resultado de mi despecho e impulsividad.
Nunca supuse que confiar en ti fuese una osadía.
El rumbo de mi vida lo marcaban tus manos
Pero tu prueba fue solo una cobardía.
Me privaste de libertad y encadenaste mi alma
Porque tu herida indeleble en mi piel
Consumió por completo, mi hasta entonces, calma.
Mi arranque desembocado en pésimas acciones
Insultos, dolor, avalancha de lamentaciones
La rabia de mi cuerpo convertida en hoguera.
Cansada luciérnaga inlucible
Perdió en el intento su llamativa iluminosidad
Cayendo rendida y abatible
Ante el resultado de mi despecho e impulsividad.
Nunca supuse que confiar en ti fuese una osadía.
El rumbo de mi vida lo marcaban tus manos
Pero tu prueba fue solo una cobardía.
Me privaste de libertad y encadenaste mi alma
Porque tu herida indeleble en mi piel
Consumió por completo, mi hasta entonces, calma.
Melenas
Como te quiero melenas
Te quiero porque me da la gana
Pero mas yo te querria
Si me dejas sin “las ganas”
Como te quiero melenas
Te quiero noche y dia
Más te quiero por la noche
Porque me llenas de “alegria”
Como te quiero melenas
Aunque tu pelo me molesta
No me lo pongas en la cara
Cuando me tome la siesta.
Como te quiero melenas
Como enganche las tijeras
Yo el pelo, aviso, te lo rapo
Aunque tu no lo quieras.
Como te quiero melenas
Cuando me cantas un bolero
Yo prefiero a Melendi
Aunque sea algo embustero.
Como te quiero melenas
Aunque no vengas a España
y aunque seas tu más feo
que mi vecina y su legaña.
Como te quiero melenas
Aunque contigo mucho peleo
Pero en el fondo te aprecio
Más que los Chichos al Gero.
Como te quiero melenas
Aunque no me hagas ni caso
Y digas que del armario
Tu no sales por si acaso.
Como te quiero melenas
Aunque de mi lado te marchases
Echaré de menos tus greñas
Y tambien tus olorosos gases.
Como te quiero melenas
Con tus camisas de botones
Y protestes a cada rato
Porque te “saco” los……Cojones.
(Dedicado al chico que ha hecho posible que este blog quede más bonito, Gracias)
Madre vientre
Déjame madre seguir estando
En el calor de tu vientre innato
En este fluido incoloro, navegando
Desapercibida de este mundo ingrato.
Permíteme madre alargar la estancia
En el símil de este gozo puro.
¡Me niego a salir, inducida por la vagancia!
A contaminarme de un clima impuro.
Quisiera madre siempre ser semilla interna
Y estar creciendo sin haber nacido
Con el don de ser de ti un mismo latido.
Deseo madre que el tiempo pase lento
Y se olviden de mi obligación temprana
De nacer hoy o, quizás, nacer mañana.
(Dedicado a una niña)
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