17 nov 2008

El sentir de los poemas

Dicen que la belleza de los poemas
Reside en su musicalidad
Más yo no logro entenderlo
Aunque le pongo voluntad.

Dicen que al leerlo tienen ritmo
Y sus palabras se vuelven cantar
Pero por más que yo los leo
La música no logro escuchar.

Dicen que transmiten un mensaje
Que solo hay que saberlos leer
E interpretar con empeño
El jeroglífico de su saber.

Dicen que las metáforas son importantes
Que los gerundios no los puedo usar
Que debo contar las palabras
Si un poema quiero lograr.

Dicen tantas cosas
Tantas explicaciones me dan
Pero lo que no entiende la gente
Es que al final, todos, terminan en mi desván.

16 nov 2008

Háblame viento, escúchame luna

No dudes, despiértame en la noche
incluso en lo profundo del sueño
Aún si este me domina.
Sin tapujos, háblame de las verdades
Sé claro en los conceptos
No divagues en los caminos correctos
y háblame...
háblame viento, cuéntame todo
que yo, en silencio y atenta te escucho.
Como caracola marina pegada a mi oído
Repitiendo el cantar de las olas del mar.
Permíteme hoy,
el silencio de la noche,
callada ante el cielo azulado,
acompañada de miles de estrellas.
Permíteme ser intrusa en tu dominio
Y escúchame luna que quiero gritar
miedos que me atormentan
dudas que me enloquecen
Tan solo tu que desde arriba divisas
puedes alcanzar a encontrarme.
Háblame.
Háblame viento
escúchame luna.

14 nov 2008

Veneno

¡Ay! cruel veneno ¡Oh! Imparable demonio,
que acribillas mi cuerpo debilitándolo.
Bestia indefinible que despiertas sin preliminares
el clamor del grito mío, visualizando el furor
del oleaje de mi cuerpo revolviéndose de rabia
ante tu infame hazaña. ¡Ay, maldito veneno!
¡Aléjate y guarda tu azada que entierra mi alma
e impurifica uno a uno los órganos sensoriales
de mi aún joven existir, presente aquí.
Apresúrate a regresar a las brasas del infierno
de donde no debiste salir o destila el licor de tu esencia
si quieres alzarte con el trono de mis manos, el perdón.
No te llames hazañoso ni precursor de guerras mortales
si solo eres un brujo aprendiz que atronas más allá del cielo
mis mortales tambores de mis miedos defensores.

3 nov 2008

Acróstico

Guardé mis silencios en un sepulcro
Reí con tus risas aguamarina
Aniquilé mi rabia impura
Cuidé mis palabras mal hirientes
Indagué con tu ayuda en mis adentros
Aspiré tu aroma del mar cantábrico
Solapé tu nombre al mío.

-un "bico"-

1 nov 2008

Yo te miro

Yo te miro desde cerca.
Con la aurora del amor iluminado.
Desde una bahía cercana y vacía.
Con el silencio de la noche, misteriosa
Yo te miro sonrojado e indeciso.
Y tu -indefensa golondrina enamorada-
vienes hacia mí, con paso firme,
perfilando tu sombra a cada paso.
Te paras -sin embargo-
angustiada en el callejón de mi alegría,
sabiendo -sin saber- de valentía
que es el resultado del embrujo de tu encanto.

Debajo del deseo

Cuando apartas tu mirada
aún te observan mis ojos fijamente

La noches son memorables,
de melosa melodía y pasión desenfrenada.

Y amamos el amor.

Te hago sentir más mujer debajo del deseo,
y me hiciste conocedor del sabor de tu aroma.
Comimos carne
en los abrasadores vientos de llamas y deseos.

Danzaste en mi alma debajo del deseo.

24 oct 2008

Recuerdos

Recuerdo cuando vi por vez primera
el mar Mediterraneo cautivando mi mirada.
Fue un verano inolvidable en La Pineda
pues surgió de mí una niña enamorada (Xavi)

Recuerdo el castizo barrio de Chamberí
donde en mi infancia, los sábados jugaba.
El era el más popular –rubio y bajito-
que al pasar con su moto me miraba (Nani)

Recuerdo mi amor de verano en el pueblo
y de cómo sufríamos al separarnos.
Contaba en Madrid los días por volverle a ver
y sentir de nuevo el cosquilleo al besarnos (Jorge)

Recuerdo con nostalgia mis días de escuela
donde yo empecé a perder mi divina inocencia.
El era moreno –de inmensos ojos verdes-
al que evitaba hablar para no ponerme en evidencia (Carlos)

Recuerdo cuando me quedaba al comedor
y detestaba la comida que ponían.
El servía mi mesa y se enfadaba
porque todos, excepto yo, comían (Marcos)

Recuerdo aquel chico de Vitoria, de pelo oscuro
un ingeniero de rasgos árabes marcados
del que todo el mundo me aconsejaba no fiarme
pero yo moría por sus besos sabor salados. (J.Carlos)

Recuerdo aquel surfero, vasco de las “Arenas”
Rey y señor de las olas de “Sopelana”
Tez morena, atlético y no muy alto
Del que me enamoró sus ojos color avellana. (Ander)

Recuerdo con cariño mi primer trabajo
ese por el que todos pasamos en juventud.
El fue uno de mis tantísimos encargados
con el que me reía sintiéndome en plenitud (Óscar)

Recuerdo a tantos chicos
y a otros tanto que no debo recordar….
Pero al que me dío el primer beso
A ese sí que jamás podré olvidar. (XXXX)

¿Enamorada de todos? lo dudo
Porque el amor no hay quién lo pueda dominar
Pero si estoy convencida que sentí por cada uno
un sentimiento único, sincero y especial.

Fui y probablemente seré una fracasada
en los artes del amor y no lo niego
No me importa, me da igual está asumido
Que el amor no es lo mío aunque sea ciego.