28 ene. 2009

Carta a Ana

A unos ojos muy bonitos:

¡Madre mía! si me paro un momento y me pongo a recordar, la cantidad de cosas que hemos vivido juntas, te puedo garantizar que son muchos los recuerdos que, sin previo aviso, comienzan a aturullarse mientras van viniendo a borbotones a mi mente.

Muchos recuerdos ¡muchísimos! y entre tantos que duda cabe, que algunos son dulces y otros amargos pero todos ellos han escrito, con los que quedan por venir si Dios quiere, la historia de nuestra amistad.

Las risas que nos hemos echado, lo que hemos llorado, los secretos que nos hemos contado y los que aún nos quedan por contarnos.

Las veces que hemos peleado y las que, sin ser adivina pero únicamente conociéndote a ti y conociéndome a mí, nos quedan por pelear. Has logrado ponerme los “nervios nerviosos” en más de una ocasión, porque eres “picona” a más no poder, lo sabes y yo lo se, tu sabes que yo me pico, pero aún así, tu lo sigues haciendo y yo sigo picándome por ello y así estamos siempre, supongo que es la cara y la cruz de nuestra amistad y es que a veces parecemos un “matrimonio mal avenido” jejeje.

Lo mal hablada que puedes llegar a ser a veces, y luego ¡es a mí a la que quieren lavarle la boca con lejía! aunque todavía no ha nacido quién se atreva, ni nacerá. Creo que no hay una frase que digas en la que no contenga una palabrota y lo peor es que luego me las pegas a mí, aunque para que te voy a engañar, a veces me gusta hablar mal y si no suelto alguna palabrota de vez en cuando entonces no soy yo y la personalidad no la podemos perder por nada del mundo.

Lo diferente que podemos llegar a ser a veces y en otras ocasiones lo iguales que somos.
Cuando estás de mala hostia eres la mejor, pero por otra parte, cuando estás de “buenas” demuestras tener un gran corazón, y en eso también eres la mejor. Digamos que eres buena en todas tus facetas: Eres “tocapelotas” al máximo y eres una amiga excelente, al máximo.

En resumidas cuentas, todo es conocerte porque quién te conoce, te quiere, eso es inevitable y quién no te quiera, pues como dices tu: ¡Que se vaya a tomar por culo!

Creo que a borde, en este mundo nadie te gana, pasándote a veces un poco eh! Será por eso por lo que eres la ligona número uno de Madrid y los alrededores jeje. Tu eres la muestra indiscutible de que cuanto más borde se es con un tío más está este detrás. Hay que darles caña tía y en eso tu eres la mejor jejeje. Y hablando de tíos, sigo pensando que te tengo que presentar un día de estos a Álvaro.

Lo bueno que tienes tu, entre otras cosas, es que vas de cara, y cuando peleamos, peleamos y cuando nos arreglamos, nos arreglamos y olvidamos, o más o menos, hasta el motivo por el que peleamos, que dicho sea de paso, casi siempre suele ser el mismo, y es cansino la verdad.

Por cierto, un día tenemos que quedar con el Juanillo y le preguntamos si aún sigue guardando el bocadillo con el que le tuve cargando toda una noche, ¿te acuerdas? Jejejeje pobrecito, en el fondo tiene más paciencia que el mismísimo Santo Job.

Por último decirte dos cosas: La primera, que no fumes tanto que un paquete al día es una barbaridad, aunque ya se que no me vas hacer el más mínimo caso y la segunda, que, a pesar de todo, yo sigo pensando que no todo el mundo miente o al menos no tanto como tu crees, aunque esto sería un largo tema a debatir pero no es precisamente ahora y aquí el momento para hacerlo.

Tendría muchísimas más cosas que decirte, pero ya te las digo en otro momento y por otros medios, aunque no serían nada que no supieses y no te haya dicho ya mil veces.

Te mando un beso y un abrazo.

Mónica

P.D.: Me debes un “boys” para mi cumpleaños jejeje un Cristian, yo quiero a Cristian jejejeje

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