3 dic. 2011

Llamirada



Llamirada



He visto a la hambruna cegarse con el más débil
he visto miseria ocultada bajo ella misma
he recorrido llanuras, montes,...
atravesado lagunas y ríos.



He llorado mares de lágrimas
y he desgranado una a una sus gotas
con la fricción de mis dientes
para acrecentar la sed de mis labios.

He visto empapelar las riquezas de los soberbios
con dosis insultantes de hipocresía.
He visto más de mil cosas
que cien ojos no verían en mil vidas.


Y ninguna de ellas logró
mermar ni un ápice mi valentía
pero tus llamiradas, mi amor
me aprensionan sin pausa
buscándome entre la soledad grisácea
de mi nombre -mi verdadero nombre y mi yo-
sin dejar de sorprenderme y estremecerme
y ni me acostumbro a su ausencia
ni añoro su presencia.

Esa misma existencia
que se hace latente en cada esquina
en cada una de las paredes que me encuentro
como el graffiti que se hace hueco
escapándose de todos los demás
que permitiéronse pasar desapercibidos.

Como la llama ardiente
del azul de tu mirada
que nace de las tristes paredes abigarradas
a las que un día, olvidamos ponerle nombre.

Y me quema
cuando se encrespa
pegando fuerte contra mi pecho
acompañándome en mi lecho
tú, siempre, desentumecida llamirada.


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